Guía para el profesorado · Infantil y Primaria
Todas las familias en el aula
Cómo hablar de las familias enlazadas o reconstituidas, con naturalidad y sin dejar a nadie fuera.
En cualquier clase hay niñas y niños que viven en dos casas, que tienen madrastra o padrastro, hermanos y hermanastros. Esta guía reúne pautas sencillas y actividades para que todos sientan que su familia tiene sitio en el aula.
Pautas para el día a díaActividades por edadesLectura guiadaCuándo derivar
Por qué importa
Lo que se nombra con calma se vive con calma
Las familias enlazadas (también llamadas reconstituidas, ensambladas o mosaico) son cada vez más habituales, pero apenas aparecen en libros de texto, cuentos o fichas. Cuando un niño no ve su familia reflejada, puede sentir que la suya no tiene sitio. El aula puede cambiar eso.
Todas las familias tienen sitio
Monoparentales, con dos madres o dos padres, con abuelos, adoptivas, de acogida, en dos casas, enlazadas… Presentarlas todas por igual es la base.
La madrastra no es la bruja del cuento
Muchos cuentos clásicos presentan a la madrastra como villana. Si aparecen en clase, es una buena ocasión para hablar de la diferencia entre los cuentos y la vida real.
Querer a más personas no resta
Los niños a veces sienten que querer a la pareja de su madre o de su padre es una traición. Escuchar en el cole que el cariño se multiplica les ayuda mucho.
Cada niño lleva su ritmo
Nunca hay que obligar a nadie a contar cómo es su familia. Invitad, no preguntéis. Quien no quiera hablar, puede dibujar o escuchar.
Lenguaje que incluye
- «Las personas que os cuidan» o «vuestra familia», en lugar de «papá y mamá».
- «Llevad la nota a casa» o «a vuestras casas», en lugar de dar por hecho que hay una sola.
- Usad las palabras madrastra, padrastro y hermanastro con naturalidad, como cualquier otro parentesco, y respetad el nombre que cada niño use (Momi, un mote, su nombre).
- Si un alumno corrige («no es mi madre, es mi madrastra»), agradecedlo y usad su palabra.
En el día a día del centro
Pequeños cambios que marcan la diferencia
Fichas y comunicaciones
- Fichas de inscripción con espacio para varios domicilios y varias personas adultas de referencia, no solo «padre» y «madre».
- Circulares, notas y agenda que lleguen a las dos casas cuando así lo hayan acordado los progenitores.
- Autorizaciones de recogida al día: madrastras, padrastros y abuelos que figuren en ellas pueden recoger con normalidad.
Tutorías y reuniones
- Si los progenitores lo autorizan, la madrastra o el padrastro pueden asistir a tutorías: es una adulta o un adulto más de la casa del niño.
- Si los adultos de las dos casas prefieren reuniones separadas, ofrecedlas sin juzgar.
- En las conversaciones, mantened una postura neutral: el centro no toma partido entre casas.
Días especiales y manualidades
- Para el Día de la Madre o del Padre, permitid hacer más de un regalo o elegir para quién es. Otra opción: celebrar el Día de la Familia.
- El árbol genealógico clásico excluye a muchos alumnos. Mejor un «mapa de las personas que me quieren» (ver actividades).
- En festivales y graduaciones, dejad que vengan todas las personas que el niño quiera, si los progenitores están de acuerdo.
En la biblioteca de aula
Incluid cuentos con familias diversas, y también con madrastras y padrastros que cuidan, juegan y quieren. Así ningún niño tiene que buscar su familia entre los villanos.
Actividades por edades
Para hacer en clase
Infantil · 3 a 6 años
El árbol de todas las familias
Cada alumno dibuja a su familia en una hoja recortada con forma de hoja de árbol: quien vive con él, quien viene a veces y las mascotas. En asamblea, quien quiera cuenta quién aparece y cómo llama a cada persona. Al final, todas las hojas se cuelgan en un mismo árbol: ninguna es igual y todas forman parte de él.
Para cerrar: ¿qué tienen en común todas las familias del árbol?
Primaria · 6 a 9 años
El mapa de las personas que me quieren
En el centro de un folio, el alumno se dibuja a sí mismo. Alrededor, en círculos, las personas importantes: las de cada casa, la familia que vive lejos, los amigos, el profe. Se unen con flechas de colores. Sirve para ver que el cariño no tiene una forma única.
Diccionario de familias
Entre todos, cread un diccionario ilustrado con palabras de familia: madrastra, padrastro, hermanastro, medio hermano, abuela, tía… Cada definición la escribe y la ilustra un grupo.
Primaria · 9 a 12 años
Madrastras de cuento, madrastras de verdad
Leed el inicio de un cuento clásico con madrastra y comparadlo con Mi madrastra. ¿Cómo se presenta a cada una? ¿Por qué crees que los cuentos antiguos lo hacían así? ¿Conoces a alguien que tenga madrastra o padrastro y cómo es esa persona?
Reescribe el cuento
En grupos, reescribid un cuento clásico en el que la madrastra o el padrastro sea un personaje que cuida y quiere. Después, leedlos en voz alta.
Para los más pequeños, el cuaderno Mi familia y yo tiene fichas listas para fotocopiar.
Lectura guiada
Leer Mi madrastra en clase
1Antes de leer
- Mirad la portada. ¿Quiénes creéis que son? ¿Qué relación tendrán?
- ¿Qué es una madrastra? ¿Dónde habéis oído esa palabra?
- ¿Qué os imagináis cuando la oís? (Recoged las ideas sin corregir; las retomaréis al final.)
2Durante la lectura
- Parad en algunas páginas: ¿cómo se siente la niña? ¿Y la madrastra? ¿Cómo lo sabéis?
- Fijaos en las ilustraciones: ¿qué hacen juntas? ¿Hacéis vosotros cosas parecidas con alguien de vuestra familia?
3Después de leer
- ¿Se parece esta madrastra a la que imaginabais al principio? ¿En qué cambia?
- ¿Por qué creéis que la niña la llama de una forma especial? ¿Llamáis vosotros a alguien con un nombre inventado?
- ¿Se puede querer a una persona nueva sin dejar de querer a las demás?
Para seguir
Cada alumno escribe o dibuja un «momento pequeño» con alguien de su familia: algo que hacen juntos y que les hace sentir bien. Con todos se puede hacer un mural: «Así se hace familia».
Acompañar y proteger
Cuándo prestar más atención
Los cambios familiares suelen traer emociones intensas y es normal que haya altibajos. Pero algunas señales piden hablar con la familia o con el equipo de orientación.
Señales a observar
- Tristeza, enfado o aislamiento que duran semanas, o cambios bruscos en el sueño, el apetito o el rendimiento.
- Miedo o angustia antes de ir a una de las casas, o al volver de ella.
- Frases como «no puedo querer a…», «si cuento algo me van a castigar» o «tengo que guardar el secreto».
- Sentir que tiene que elegir entre sus casas, o hablar de los adultos con palabras que no son suyas.
Qué hacer
- Escuchar sin interrogar y sin juzgar a ninguna de las casas. Agradecerle que lo cuente.
- Anotar lo observado con fechas y comunicarlo al equipo de orientación.
- Si hay indicios de que el menor está sufriendo, seguid el protocolo del centro e informad a la persona coordinadora de bienestar y protección, figura que la Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI) establece en los centros educativos.
Si un niño está en peligro, llamad al 112.
¿Os gustaría que Belén Diloy visite vuestro centro para leer Mi madrastra y hablar de familias? Escribid desde el apartado de contacto de la web.